Saltar al contenido

Cerchas de madera laminada para naves: tipos y luces

Tipos de cerchas de madera para naves de gran luz: cercha triarticulada con tirante de 15 a 50 m, correas, arriostramiento, uniones, fuego y transporte.

Cubierta de una nave en construcción con cerchas de madera bajo placas translúcidas, apoyada en muros de bloque de hormigón

Las cerchas de madera laminada cubren naves, almacenes, picaderos y pistas sin pilares intermedios. Esta guía trata ese uso, no las piezas antiguas o de recuperación que también aparecen al buscar «cerchas de madera».

Qué es una cercha de madera laminada

Una cercha es una estructura triangulada que salva la luz de la cubierta y apoya en pilares o muros. En madera laminada encolada, sus barras son piezas de gran sección fabricadas en planta. Las cerchas se repiten a lo largo de la nave, una sobre cada pareja de pilares, y entre ellas apoyan las correas que reciben el panel o la chapa de cubierta.

Tipos de cerchas de madera para naves

La guía de madera laminada de Swedish Wood recoge dos tipos de cercha entre las soluciones para edificios grandes:

Tipo de cerchaLuz orientativaCómo es
Cercha triarticulada con tirante15 a 50 mDos faldones de madera laminada articulados en la cumbrera y en los apoyos, unidos abajo por un tirante
Celosía recta o curva30 a 85 mCordón superior e inferior unidos por una triangulación de barras

Por material, la cercha de nave es de madera laminada encolada: AITIM limita la madera aserrada a luces de 4 a 18 m. Las alternativas a la cercha son la viga recta o a dos aguas (10 a 30 m), el pórtico triarticulado (10 a 40 m) y el arco triarticulado (20 a 60 m), que se comparan en la guía sobre qué luz salva una estructura de madera laminada.

Cómo trabaja una cercha triarticulada con tirante

La cercha triarticulada tiene tres articulaciones: los dos apoyos y la cumbrera. Las cargas de la cubierta tienden a abrir los faldones; el tirante une los apoyos y recoge ese empuje horizontal, así que los pilares reciben sobre todo carga vertical.

Es una estructura isostática, como las que resuelven casi siempre las grandes luces de madera según un estudio publicado en Técnica Industrial: facilita el transporte, porque se fabrica en piezas, y no sufre esfuerzos por los cambios de dimensión de la madera con la humedad. Encaja también con las uniones de madera, que se comportan normalmente como articulaciones, según el boletín técnico de AITIM.

Correas y separación entre cerchas de madera

La separación entre cerchas es la luz de las correas. Para correas de madera laminada, el libro de AITIM sobre estructuras de madera da luces de 4,5 a 12 m, un canto de su luz dividida entre 17, una anchura de 90 a 160 mm y una separación entre correas de unas 20 veces su anchura.

Un ejemplo de predimensionado, que no sustituye al cálculo: con cerchas cada 6 m, la correa ronda los 35 cm de canto, y con 120 mm de anchura las correas van cada 2,4 m aproximadamente.

El peso del cerramiento cuenta: el CTE llama cubierta ligera a la que no supera 1 kN/m² de carga permanente debida al cerramiento (DB-SE-AE, tabla 3.1), condición que se usa después al fijar la resistencia al fuego.

Arriostramiento de una cubierta de cerchas de madera

Una cercha trabaja en su plano; fuera de él necesita arriostramiento. En estructuras de madera, la estabilidad transversal se consigue triangulando algún paño de cubierta y de fachada, con cruces de San Andrés, o con diafragmas de tablero, según AITIM. El CTE DB-SE-M trata los arriostramientos y los diafragmas en su capítulo 10. En caso de incendio, el anejo E del DB-SI pide comprobar que el arriostramiento no falla durante el tiempo de resistencia exigido.

Uniones de las cerchas de madera: herrajes y protección

Las barras de la cercha se unen con herrajes de acero. La guía sueca cita chapas insertadas en ranura con pasadores, conectores de pasador con placa embebida, placas clavadas y tornillos para madera, y señala que un herraje oculto queda mejor protegido frente al fuego que uno visto. Las distancias mínimas entre pernos y a testas y bordes obligan a menudo a aumentar la escuadría de las piezas en los nudos (AITIM).

La protección del acero depende de la clase de servicio. La tabla 3.2 del DB-SE-M no exige protección a pernos y pasadores de más de 4 mm de diámetro en las clases de servicio 1 y 2 y pide Fe/Zn 25c en la clase 3, donde las chapas de hasta 3 mm y las placas dentadas pasan a acero inoxidable. En condiciones especialmente expuestas a la corrosión, el CTE pide considerar Fe/Zn 40c, un galvanizado más grueso o acero inoxidable. Fuera de las clases 1 y 2, las uniones deben quedar ventiladas y evacuar el agua sin retenciones.

En los apoyos conviene que la madera no toque el hormigón. En las naves de vacuno de un centro público de investigación agraria gallego, cuyas cerchas de madera laminada seguían en perfecto estado quince años después según sus técnicos, la ventilación fue la clave y los apoyos aíslan la madera del hormigón (Campo Galego, 2025).

Resistencia al fuego de las cerchas de madera

La R que debe tener la estructura de cubierta la fija el reglamento que aplica a la nave. En un establecimiento industrial manda el Real Decreto 164/2025 (RSCIEI), que suma a la carga de fuego los elementos constructivos combustibles, como la madera, salvo que los separe del sector una capa EI 30. Para la estructura principal de una cubierta ligera no prevista para evacuación, su tabla 2.5.2 admite una R reducida con condiciones, y precisa que se aplica a «los dinteles, cerchas o elementos equivalentes», no a los pilares. Las correas sin función principal portante no precisan protección. Las naves agrarias y ganaderas quedan fuera de ese reglamento (artículo 2.2.c), y en usos no industriales, como un equipamiento deportivo, manda el DB-SI.

En el cálculo, la madera laminada encolada de conífera se carboniza a 0,70 mm/min y a esa profundidad se suman 7 mm (CTE DB-SI, anejo E); la sección que queda sigue trabajando. Las reglas simplificadas del CTE para uniones solo valen hasta R 60. Más detalle en la guía de resistencia al fuego de una estructura de madera laminada.

Transporte y montaje de cerchas de madera por piezas

Según la guía sueca, la longitud de las piezas la limita en la práctica el transporte, y la solución habitual es dividir la estructura en unidades que se unen en obra. La cercha triarticulada se presta a ello, porque su articulación de cumbrera la divide en dos mitades. En España un vehículo articulado mide como máximo 16,50 m, y 18,00 m si transporta vigas u otros elementos indivisibles que solo exceden en longitud; por encima hace falta una autorización complementaria de circulación.

Hay obras con piezas largas, como esas naves gallegas de vacuno, con elementos de hasta 30 m, y obras con piezas cortas: una nave industrial publicada de 26,5 m de luz usó piezas de hasta 13,5 m para viajar en camión convencional. En obra, las piezas se montan con grúa, se unen con sus herrajes y se arriostran antes de cubrir. Durante el transporte y el montaje, el CTE pide que la madera no quede expuesta a una clase de uso superior a la prevista o que reciba protección adicional.

Para calcular tus cerchas, la empresa especializada necesita el uso y el ambiente de la nave, la luz libre, la superficie, la altura libre, el tipo de cubierta y el municipio de la obra, que decide la nieve y el viento. La página de estructuras de madera laminada resume tipologías y normativa. Cuando tengas esos datos, describe tu proyecto en el formulario: tu solicitud llega a una empresa especializada en estructura de madera laminada y recibes su presupuesto.

Información divulgativa. El cumplimiento de cada norma lo justifican el proyectista y la dirección facultativa.

Ir al formulario